La crisis, el mundial, huir de masificaciones… estos son los motivos que, según una noticia aparecida esta mañana en Diario de Burgos, hacen que muchas personas decidan aplazar su peregrinación a Compostela. Mientras que en Galicia las rutas están masificadas, ya que cada vez más peregrinos eligen tramos más cortos, en el resto de las comunidades las cifras se estancan.
Diario de Burgos ha hecho balance de los seis primeros meses del año y, según el resultado, todos los hospitaleros coinciden en apuntar al miedo a la masificación como factor fundamental de contención de los peregrinos en este año. «Hay algunos que directamente pasan del Año Santo», cuenta Sebastián Molina en el albergue de Castrojeriz.
Burgos ejerce de núcleo de atracción para quienes vienen andando o en bicicleta desde La Rioja, pero también es principio de la ruta para muchos. Sin embargo, las estadísticas se asemejan demasiado a las de 2009. Jesús Aguirre, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Burgos, entidad que gestiona el mayor albergue de la provincia, apunta que en lo que va de año -y a falta del cierre de los últimos datos- habrán pasado tan solo alrededor de 12.000 personas, unas 500 más que el año anterior.
Los meses invernales empezaron muy fuertes. Enero, febrero y marzo batieron todos los récords y parecía que el Año Santo Compostelano podría acabar con una explosión de peregrinos. No obstante, según el medio burgalés, con la primavera, el Jacobeo se ha desinflado y en la provincia de Burgos hay datos ligeramente superiores -o incluso inferiores a los de 2009-, dependiendo del albergue.
Los españoles, por su parte, aún esperan a cogerse las vacaciones en julio o agosto. A todo ello se suma el conformismo de muchos a quienes les basta con lo justo para conseguir la Compostela, el certificado que acredita haber caminado al menos 100 kilómetros del Camino. «Más o menos esta es la distancia que hay a partir de Sarria (Lugo)», explica Aguirre, «y por eso mientras en Burgos hay los mismos o menos peregrinos que el año pasado en Galicia están mucho más masificados y todas las estadísticas así lo reflejan».






